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Facultad de Ciencias Económicas



Ricardo Bonilla

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Ricardo Bonilla, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia. 

 

 

El sistema pensional colombiano es otro de los tristes ejemplos de las grandes inequidades que padece el país asegura Ricardo Bonilla, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia. Por eso, en un corto plazo requeriría de una urgente reingeniería que garantice un bienestar general y unas condiciones dignas para el retiro laboral de los ciudadanos. La pregunta es ¿qué camino debería tomar el sistema? La respuesta no es fácil.

 

Lo primero que explica el exsecretario de Hacienda de Bogotá es que al hablar de pensiones se deben tener en cuenta dos grupos de personas: los que están cotizando para llegar algún día a pensionarse y los que ya llegaron a esa etapa. Para el primero, las cifras indican que oficialmente hay 20.5 millones de afiliados al sistema, de los cuales 6.5 millones están en Colpensiones y 14 millones, en los fondos privados (la mayoría en Porvenir). Sin embargo, asegura, en realidad solo están cotizando 8.4 millones (6.4 millones en los fondos privados y 2 millones en Colpensiones).

 

“Mientras los fondos privados (Régimen de Ahorro Individual – RAIS) tienen 218 billones acumulados, Colpensiones (Régimen de Prima Media – RPM) no tiene fondo porque paga las pensiones de quienes hoy ya las reciben. La cuestión aquí es ¿cuántos de esos 8 millones tienen estabilidad y lograrán construir los requisitos para jubilarse? Hoy se requieren 1.300 semanas cotizadas (unos 23 años) y una edad cumplida de 57 años para mujeres y 62 para hombres. Si en estas condiciones no llegan, el problema no está en la edad ni en el tiempo cotizado, sino en la incapacidad de sostener alguna estabilidad en el mercado laboral en el país”, señala el académico. 

 

Por otro lado, expone, están los que ya cumplieron requisitos: alrededor de 2 millones de pensionados según el Ministerio de Hacienda. De estos, 123 mil están en los fondos privados, 1.2 millones están en Colpensiones –que cuestan 13 billones de pesos (aquí entran los trabajadores particulares) – y el resto está en los regímenes especiales de funcionarios, militares y policías; es en estos últimos donde radica el desajuste del sistema, ya que cuestan 25 billones de pesos y no tienen reservas.

 

“Son varias las decisiones que debe tomar el país para hacer más equitativo el sistema. Por ejemplo, las pensiones altas, por encima de los 10 salarios, deben ser sometidas a un impuesto de renta; también se debería reglamentar la sustitución pensional, haciendo más estricta y duradera las condiciones de convivencia. Además, hay que evitar que reaparezcan los regímenes especiales y pensar cómo se limita el de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional; todos deberían ir al régimen general”, concluye el profesor Bonilla.

 

 

* Vea la video columna del profesor Ricardo Bonilla sobre este tema