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China abre posibilidad de crédito más asequible para países en desarrollo

 

 

China yenEl Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, que impulsa China y que congrega a las economías más ricas del orbe (menos EE. UU y Japón), podría convertirse en un aliado vital para naciones en desarrollo como las de América Latina. Germán Nova, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la UN, indica que en la entidad estarán reunidos los países asiáticos con las mayores reservas internacionales, lo que les otorga un gran respaldo financiero para apoyar economías en desarrollo.

 Bogotá D.C., abril 30 de 2015 (Comunicaciones FCE - CID). Aunque Colombia se dio cuenta muy tarde de la importancia de establecer lazos fuertes con los países del Lejano Oriente, aún puede trabajar en frentes estratégicos como la Alianza del Pacífico, para aprovechar oportunidades como la futura puesta en marcha del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII), que tendrá como objetivo impulsar el desempeño de países en desarrollo, asegura Germán Nova, profesor de la FCE de la Universidad Nacional de Colombia.  

El BAII es una iniciativa de la República Popular China con un fuerte apoyo internacional, que busca proveer financiación para el impulso de carreteras, vías ferroviarias, aeropuertos, telecomunicaciones y otros proyectos de infraestructura principalmente en Asia, pero que tendría un alcance mundial que favorecería a todos los países en desarrollo del mundo.

Según el profesor Nova, doctor en Economía de la Universidad de Kioto, en América Latina los primeros beneficiados serían países como Brasil, Ecuador y Venezuela que tienen relaciones binacionales más sólidas con China. No obstante, Colombia también podría apoyarse en la naciente entidad para apalancar importantes proyectos de infraestructura. “Por ejemplo, para el Metro de Bogotá ya hay iniciativas de los inversionistas chinos, asimismo para otros proyectos de los que se habló hace un par de años, como el canal seco en el Darién para facilitar la salida de productos hacia el Pacífico y poderlos llevar hasta Asia”, dice el experto.      

El BAII llega en un momento complejo para la economía mundial, debido a que se prevé un crecimiento muy bajo en varias regiones: la Unión Europea (1%), América Latina (1%), Japón (1%), Rusia (0,5%) y Brasil (-0,9%). Los que tendrían mejor desempeño serían Estados Unidos (3,4%) e India (7,2%). China, por su parte, crecería un 7%, cifra por debajo de su desempeño tradicional en las últimas tres décadas, que fue de un 10% promedio, de acuerdo con el académico de la FCE. 

Precisamente, esa relativa desaceleración llevó al Gobierno de Pekín a fijar medidas para retomar la senda de progreso. El profesor Nova explica que la política monetaria que implementará China para afrontar el bajo nivel de crecimiento económico se caracterizará por un Banco Central que asumirá un rol como el que tuvieron el Banco Central Europeo, en la Unión Europea; la Reserva Federal, en Estados Unidos, o el Banco Central de Japón.

“En China existirá una política monetaria flexible que se distinguirá por una baja tasa de interés; de hecho, recientemente se fijó en 3,6%, lo que significa una reducción de 200 puntos básicos respecto a la tasa promedio del mercado financiero. El objetivo del gigante asiático es estimular el mercado nacional y favorecer el consumo para darle mayor dinámica a la economía. Se espera que esa demanda interna, representada en unos 1.300 millones de habitantes (la quinta parte de la población mundial), tenga un gran impacto en la dinámica del crecimiento económico”, destaca Nova.

Resaltó, además, un hecho particular que aqueja actualmente a China y es la caída de 0,4% de su fuerza laboral. La cifra puede parecer baja, pero se trata de la reducción de unos 3.450.000 trabajadores. Esto se debe a la política de un solo niño por pareja, una medida de control de nacimiento impuesta desde 1979 y que ahora entra a revisión por las consecuencias económicas que pueda traer a mediano plazo. 

El respaldo chino, su gran ahorro

Otro punto importante relacionado con la política cambiara, es que China es el país número uno en reservas internacionales con unos 4 billones de dólares, “una cifra de grandes proporciones”, dice el profesor de la FCE. El segundo es Japón con 1,2 billones de dólares. En Asia, además, están otras dos naciones en el listado de las 10 con mayores reservas: en el quinto lugar está Taiwan, con 463 mil millones, y en el séptimo lugar Corea del Sur, con 373 mil millones.

“Esto es lo que ha llevado a que China, con el liderazgo de su Banco Central, esté conformando el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII). Allí estarán reunidos los países que cuentan con mayor capacidad de reservas internacionales, lo que les otorga un gran respaldo financiero para apoyar economías en desarrollo. Es así que los países de América Latina podrían tener opción para acceder a esos recursos”, añade el docente.

 Una de las opiniones más comunes relacionadas con el BAII es que será un rival directo para organismos internacionales como el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Asiático de Desarrollo, este último liderado por Japón y creado hace 49 años. Para Germán Nova más que una competencia se tratará de una fuente más de recursos disponibles en el panorama financiero internacional. 

“Lógicamente, nadie presta sabiendo que va a perder su dinero; en ese sentido, esta entidad, liderada por China, exigirá condiciones para prestar, pero serán más flexibles que las del BM o el FMI, si consideramos que el objetivo principal es facilitar el ingreso de las economías asiáticas a los mercados en desarrollo y así tener mayor acceso a sus materias primas”, concluye el profesor Nova.